top of page

La decisión que no se negocia: lo que el entrenamiento me está enseñando sobre la vida y el trabajo

Hace dieciséis semanas tomé una decisión clara: entrenarme para un medio Ironman, un 70.3. No fue una decisión impulsiva ni romántica. Sabía que implicaba tiempo, disciplina, cansancio y renuncias. Sabía que habría días en los que no tendría ganas. Y aun así, dije que sí.


Desde entonces, hay momentos, muchos más de los que imaginé, en los que aparece una voz interna muy tentadora.

Una voz que dice: “güey, deja todo y vete a viajar. Tómate unos días. No pasa nada. Puedes regresar después.

Y es una voz fuerte, porque a mí me gusta viajar. Me gusta moverme, cambiar de aire, improvisar.

Pero cada vez que esa voz aparece, hay otra que pesa más. No grita. No presiona. Simplemente recuerda: ya tomaste una decisión. Y no se trata del Ironman en sí. Se trata de algo más profundo: no invalidarte a ti mismo.


Con el tiempo entendí que el verdadero reto no es físico. No es correr, nadar o pedalear. El verdadero reto es sostener una decisión cuando deja de ser cómoda. Porque decidir algo importante no es difícil. Lo difícil es honrar esa decisión cuando nadie te está mirando, cuando no hay aplausos, cuando sería más fácil abandonar sin que nadie te reclame nada.



Ahí es donde entra el compromiso real.

Compromiso no con una carrera, sino con tu palabra interna. Con esa versión tuya que, en un momento de claridad, dijo: esto lo voy a hacer. Y romper eso no es solo cambiar de plan; es romper un acuerdo contigo mismo.


En el trabajo pasa exactamente lo mismo. He visto a muchas personas tomar decisiones con convicción: emprender, cambiar de rumbo, construir un proyecto, apostar por una carrera. Y también he visto cómo, al primer cansancio o incomodidad, aparece la tentación de invalidar esa decisión.

Cambiar de opinión no siempre es madurez. A veces es miedo disfrazado de flexibilidad. A veces es falta de tolerancia al proceso. Y a veces es simplemente no querer atravesar la parte incómoda del camino.

Entrenar para algo así te enfrenta todos los días con una verdad simple: la motivación no es confiable. Hay días en los que estás motivado y todo fluye. Y hay días en los que no. Si dependes de las ganas, no llegas a ningún lado. Lo que te sostiene no es la emoción del inicio, es la decisión tomada.


Y esa lógica aplica a todo:a un negocio, a una carrera profesional, a una relación, a un proyecto personal.

Hay algo muy poderoso en no negociar con uno mismo. En decir: esto ya lo decidí. No desde la rigidez, sino desde el respeto propio. Porque cada vez que abandonas una decisión importante sin una razón profunda, le enseñas a tu mente que tu palabra es flexible. Y eso, con el tiempo, debilita la confianza interna.

En cambio, cada vez que sostienes una decisión, incluso cuando cuesta, construyes algo invisible pero muy sólido: autoconfianza. No la que se muestra, sino la que se siente.


También entendí que compromiso no significa no descansar ni escuchar al cuerpo. Significa no usar el cansancio como excusa para abandonar. Significa ajustar sin traicionarte. Parar cuando hace falta, pero sin perder el rumbo.



Eso es algo que el deporte enseña con crudeza: el progreso no es lineal, pero sí es consistente. Y la consistencia nace de una decisión que no se negocia todos los días.

Hoy, cada vez que tengo ganas de mandar todo al carajo e irme de viaje, me hago una pregunta simple:¿estoy cansado… o estoy buscando escapar de la incomodidad?La mayoría de las veces, es lo segundo.


Y cuando entiendes eso, volveras a tu decision y tu camino.. No por obligación, sino por coherencia.

Creo que esta es una de las habilidades más importantes que podemos desarrollar como adultos: sostener decisiones en el tiempo. No muchas. No todas. Las importantes. Las que definen quién sos.

Porque al final, no somos lo que decimos que queremos hacer. Somos lo que hacemos cuando ya no tenemos ganas.

Y eso, en el deporte, en el trabajo y en la vida lo cambia todo.


Raul Alberti

La disciplina no es castigo. Es respeto por la decisión que tomaste. 🌿

Comentarios


Inscribete a nuestra newsletter

¡Gracias por suscribirte!

© 2025 Creado por el equipo de @RaulAlbertiOficial

bottom of page