Cómo el ego puede arruinar tus resultados.
- Raul Alberti
- 11 ago 2025
- 2 Min. de lectura
En el mundo de los negocios, el deporte, las artes o cualquier meta personal, hay un enemigo silencioso que puede destruirlo todo: el ego. No se trata de autoestima o amor propio, sino de esa voz interna que te convence de que ya no necesitas aprender, que tienes siempre la razón y que los demás están equivocados.
Te hablo de esto, porque fui futbolista profesional, estoy en el mondo de los negocios desde 22 años y ademas gracias a ser conferencista internacional he visto muchas veces el EGO en acción.
El ego no aparece de golpe. Crece poco a poco, alimentado por pequeños éxitos, halagos o la necesidad de demostrar valor ante los demás. Y aunque al principio pueda parecer un motor que te impulsa, si no lo controlas, termina siendo un freno invisible.

Pero como nos puede joder el EGO:
1. El ego bloquea el aprendizaje
Cuando el ego domina, dejas de escuchar. Crees que ya sabes lo suficiente y que nadie puede enseñarte algo nuevo. Esto te cierra puertas, porque la mejora continua y la escucha activa exigen humildad para reconocer que siempre hay algo por aprender.
2. El ego rompe relaciones
Un ego desmedido lleva a despreciar opiniones ajenas, minimizar logros de otros o tomar decisiones pensando solo en uno mismo. El resultado: pérdida de confianza, aislamiento y conflictos que podrían haberse evitado.
3. El ego te vuelve ciego a la realidad
Cuando el ego manda, la crítica se siente como un ataque, y cualquier obstáculo como una injusticia personal. Esto distorsiona tu visión, impidiéndote evaluar objetivamente tus acciones y resultados.
4. El ego frena el crecimiento
La falsa sensación de superioridad evita que tomes riesgos inteligentes o que pidas ayuda. El miedo a “parecer débil” te deja estancado, mientras otros avanzan.
Por todo esto me gustaría compartirte alguna herramienta pata contestar a la pregunta:
¿Cómo controlarlo?
Practica la autocrítica: revisa tus acciones y decisiones sin justificarte.
Escucha activamente: busca feedback y valóralo, incluso si incomoda.
Reconoce logros ajenos: el éxito compartido multiplica resultados.
Mantén la curiosidad: siempre hay algo nuevo que aprender.

Recuerda estas cosas y todo será mas facil, pero RECUERDA que el ego no es el problema… el problema es dejar que te controle. La humildad, combinada con ambición sana, es la fórmula que te mantiene creciendo y construyendo resultados sólidos. Recuerda siempre la palabra clave: humildad.




Comentarios