top of page

La trampa de la productividad: cuando más pantallas no significan más claridad

Hace poco vi una imagen que me hizo sonreír.Tal vez ya la viste: una gráfica que muestra una supuesta correlación entre el tamaño de la pantalla que usás y tu “importancia” dentro de una empresa.


Arranca con el iPhone, sigue con el iPad, la laptop, un monitor… y termina con dos monitores para el “esclavo corporativo”.


Es graciosa. Es provocadora.Pero como suele pasar con este tipo de imágenes, detrás del humor hay una pregunta más profunda:¿qué estamos confundiendo cuando hablamos de productividad, éxito y valor profesional?


Durante muchos años nos vendieron una idea muy clara: más pantallas, más herramientas, más horas frente a la computadora… igual a más trabajo, más compromiso y más valor. Y sin darnos cuenta, empezamos a medir nuestra importancia no por la claridad de nuestras decisiones, sino por la cantidad de estímulos que podíamos manejar al mismo tiempo.


La imagen exagera, claro. Pero también desnuda algo real: en muchas organizaciones, quienes están más abajo en la cadena operativa suelen estar atados a las pantallas. Más correos, más reportes, más tareas simultáneas. Más ruido.

Mientras tanto, cuando subís de nivel, algo curioso empieza a pasar:no usás más pantallas, usás mejor criterio. No reaccionás más rápido, decidís mejor. No hacés más cosas, elegís qué no hacer.




El verdadero contraste no está en el tamaño de la pantalla, sino en el tipo de trabajo mental que hacés.

En los niveles operativos, el foco suele estar en ejecutar, responder, cumplir. Eso requiere atención fragmentada, multitarea, velocidad. Y por eso se multiplican las pantallas.

En los niveles de liderazgo real, el trabajo es otro: pensar, priorizar, conectar puntos, tomar decisiones con impacto. Y eso, paradójicamente, necesita menos estímulos y más espacio mental.

No más ventanas abiertas.Más silencio interno.

Esta imagen también nos invita a revisar algo incómodo:muchas veces usamos la “productividad” como excusa para no pensar.

Llenarnos de tareas, de notificaciones, de dashboards y de pantallas puede hacernos sentir ocupados… pero no necesariamente útiles. Estar ocupados calma la ansiedad momentáneamente, pero no construye dirección.



Y acá aparece una trampa peligrosa: creer que trabajar más es sinónimo de avanzar más.

Con los años aprendí que el verdadero crecimiento profesional no se da cuando sumás herramientas, sino cuando simplificas. Cuando entiendes qué tareas generan valor y cuáles solo consumen energía. Cuando pasas de ejecutar todo a decidir mejor.

No es casualidad que muchas de las personas con más impacto que conozco trabajen con agendas más limpias, menos reuniones y menos pantallas. No porque hagan menos, sino porque su trabajo es invisible: pensar, ordenar, elegir.


La imagen también nos habla de algo más profundo: la relación entre tecnología y conciencia.

La tecnología no es el problema. Yo la uso, la valoro y la integro. El problema aparece cuando la tecnología empieza a dictar nuestro ritmo interno. Cuando vivimos reaccionando en lugar de liderando. Cuando confundimos velocidad con dirección.

En ese punto, no importa cuántos monitores tengas:estás cansado, no productivo.

Tal vez la pregunta correcta no sea cuántas pantallas necesitas, sino esta:¿qué tipo de trabajo estás haciendo hoy?


¿Estás ejecutando sin parar o estás pensando con claridad? ¿Estás respondiendo estímulos o creando criterio? ¿Estás ocupado o estás avanzando?


No todos los trabajos son iguales, y no todas las etapas requieren lo mismo. Pero si querés crecer en una empresa, en un proyecto o en tu vida— llega un momento en el que el verdadero salto no es tecnológico, es mental.


Menos ruido.Más foco.Menos pantallas abiertas.Más decisiones conscientes.

Quizás el verdadero indicador de evolución profesional no sea cuántos monitores tenés en el escritorio, sino cuánta claridad tienes en la cabeza cuando los apagas.

Y eso, curiosamente, no se mide en pulgadas.


Raul Alberti

Claridad antes que saturación. Dirección antes que velocidad. 🌿

Comentarios


Inscribete a nuestra newsletter

¡Gracias por suscribirte!

© 2025 Creado por el equipo de @RaulAlbertiOficial

bottom of page